miércoles, 10 de octubre de 2007

6 INTERVENCIÓN 2

Durante nuestra 1era visita a Pisco (21 de agosto), pasamos por una gran aglomeración de carpas en medio de la ciudad, muchas habían sido improvisadas, había gente cocinando en la calle junto a las mototaxis que iban pasando. El espacio estaba abierto. Sin embargo, el movimiento era más local y pausado que en los demás albergues que habíamos visitado ese mismo día y eso llamó nuestra atención.

LA ALAMEDA

Es uno de los principales albergues donde se agrupó la población damnificada. Dentro de la ciudad de Pisco, esta es una de las zonas más pobres y se le considera una de las más peligrosas. Pasamos por ahí y nos detuvimos un momento a conversar con algunas personas acerca del funcionamiento de los albergues.

Detectamos un PROBLEMA y surgió una pregunta:

¿Qué iba a pasar con la población de los albergues que vivía en constante conflicto y que estaba siendo mantenida por las donaciones, una vez que estas desaparecieran?

Durante nuestro recorrido por los albergues, caímos en cuenta de lo importante que era que los pobladores se conocieran y tuvieran canales de comunicación dentro de su zona, cuando se encontraban en condiciones tan precarias. A partir de esto, pensamos en una posible PROPUESTA DE INTERVENCIÓN que pudiera ayudar a resolver este problema.

Sin embargo, en nuestra 3era visita (6 de octubre), nos enteramos de que los albergues que ocupaban espacios privados iban a ser desocupados en un plazo aproximado de 2 semanas. Además, a La alameda, se habían ido incorporando nuevas familias que provenían de otras zonas. Esto último nos daba pie a trasladar nuestra idea a este lugar.

OFRECER, PEDIR, ANUNCIAR Y CONTACTAR

Hicimos un panel de pedidos y anuncios para que la población, que estaba iniciando sus negocios, o tuviera algo concreto que comunicar, ofreciera y pidiera algún tipo de servicio, o simplemente hiciera algún anuncio. Pensamos que, por el uso práctico que podrían darle al panel, este sería de ayuda para los fines concretos de cada usuario, y así podría ser incorporado con mayor facilidad en la dinámica de la comunidad. Además, el panel contribuiría a que la gente estableciera contactos entre ella y finalmente se conociera mejor, facilitando un espacio de comunicación.

Ubicamos el panel en la esquina de una bodega restaurante, donde además hay un megáfono que los pobladores usan para dar avisos a la comunidad; es decir es el punto de congregación de la Alameda. Poco a poco distintas personas se fueron acercando. Curiosamente, la primera reacción que varios tuvieron fue la de expresar sus necesidades. Algunos, encontraron que el panel también podía servir para comunicar algo a otros pobladores.

UNA ESQUINA PARA DECIR ALGO

Finalmente, hay que mencionar que más tarde, ese mismo día, estaba programada la visita del Ministro de Vivienda. Nuestra intervención terminó relacionándose con este hecho, porque en el 1er intento de llevarla a cabo, el uso que se le dió al panel resultó inesperado para nosotros. La gente, se agrupó en esta esquina y aprovecho el panel rápidamente y de manera muy espontánea, pero antes de usarlo para comunicar necesidades prácticas, sintieron, en varios casos, la urgencia de decir algo a modo de reclamo. Si bien, coincidimos con la necesidad de comunicación de las personas, también nos encontramos con las necesidades de expresión de temas no tan prácticos ni puntuales, sino más bien grandes y complejos.


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